jueves, 13 de junio de 2013

REFLEXIÓN


Este tema me parece interesante, puesto que como ingeniera electrónica, pienso que la mayoría de las actividades o labores podrían automatizarse y sin duda alguna los Sistemas de Tutores Inteligentes (STI) lo son. Ya que corresponden a un desarrollo de diversas disciplinas de la ingeniería del software en la línea de investigación de la Inteligencia Artificial, Redes Neuronales, Algoritmos Genéticos, entre otros; así como un desarrollo en la ingeniería del hardware para crear dispositivos acordes al desarrollo tecnológico actual.

Si bien es cierto que  los Sistemas de Tutores Inteligentes (STI) buscan instruir aprendices de cualquier disciplina como lo haría un docente, creo que esta nueva tecnología más que reemplazar a los maestros sería una excelente herramienta de ayuda tanto al estudiante como al docente en el proceso de aprendizaje. Lo anterior debido a que, a pesar de los avances en los estudios del comportamiento humano y de su relación con el funcionamiento del cerebro y del proceso de enseñanza aprendizaje, hay situaciones en  las cuales un programa sotfware no puede emular el comportamiento humano en este proceso. De hecho, estos sistemas  modulares pueden llegar hasta clasificar e identificar el tipo de inteligencia de una persona y cómo esta puede aprender, así como sugerir metodologías, instrucciones y problemas para  que dicho individuo alcance con éxito su aprendizaje. Sin embargo, qué sucedería cuando una persona no clasifique dentro de ninguno de los rangos establecidos?, o cuando una persona este dentro de varios rangos?

Así mismo, estos sistemas requieren de una continua reto-alimentación y actualización de las experiencias obtenidas en  el aula, por parte de un equipo de pedagogos, quienes le dan vigencia y refrescan el programa para que su desempeño día a día sea óptimo.

Por tal razón, creo que los docentes de hoy en día deben ser los incansables e inquietos estudiantes de siempre, deben estar a la vanguardia con el desarrollo tecnológico e impulsar la innovación de éstos sistemas para que se conviertan en su mejor herramienta de trabajo y motivación de sus estudiantes.Deben ser esos pedagogos naturales que vivencian e conocimiento a diario con sus estudiantes, que se salen del aula y cualquier situación de la cotidianidad se convierte en la mejor excusa para enseñar y aprender, que no dejan de sorprenderse, que no dejan de soñar ni de crear esos lazos de fraternidad que enriquecen la enseñanza, pues más que formar profesionales, se requiere formar seres humanos

Finalmente, creo que los verdaderos docentes del mañana no son aquellas máquinas frías y predecibles, sino los verdaderos maestros, los de carne y hueso, que están sintonizados con las nuevas herramientas que la humanidad crea para fortalecer y no para sustituir.


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